Mañana cuando abras el celular ya va a ser tarde. Dos de ellos compraron en otro lado.
· sin respuesta ·
El día a día
Tienes gente al frente, el teléfono timbrando y catorce chats abiertos. Alguno se va a quedar sin leer.
Domingo a las 7 de la noche, cuando más piden. Tú estás con tu familia y el celular no para.
El que ayuda en el mostrador cotiza de memoria. Un precio viejo, un domicilio mal cobrado, y la plata sale de tu bolsillo.
El domiciliario llama, da vueltas, se demora. El cliente recibe frío lo que pidió caliente y no vuelve a pedir.
Porque el WhatsApp es tuyo. Si tú no contestas, nadie contesta.
Fin de mes
¿Cuánto vendiste por WhatsApp este mes? ¿Cuál producto fue el más pedido? ¿Quiénes son tus diez mejores clientes?
Casi nadie puede responder esas tres preguntas. La conversación se borra sola, los pedidos quedan en cuadernos o en la cabeza, y al cierre lo único que hay es un total de caja que mezcla todo.
No es desorden tuyo. Es que WhatsApp nunca fue hecho para vender. Tú lo convertiste en tu canal principal porque ahí está tu cliente, pero sigue siendo una bandeja de mensajes, no un sistema de ventas.
Saca la cuenta
Pon tus propios números. Nadie conoce tu negocio mejor que tú.
Este cálculo usa únicamente lo que tú acabas de escribir. No es una estadística nuestra ni una promesa de resultados: es tu estimado, para que lo compares con lo que cuesta resolverlo.
La solución
Es una inteligencia artificial que atiende tu WhatsApp con tu catálogo, tus precios y tu forma de hablar. No es un menú de "marque 1". El cliente escribe como siempre ha escrito y el pedido queda armado.
Contesta en segundos a las 2 de la tarde y a las 11 de la noche. Si estás cerrado, igual toma el pedido para el día siguiente.
Los sabores, precios y existencias salen de tu catálogo, no de la cabeza de la IA. Si se acaba algo, lo marcas y deja de ofrecerlo.
"Mz 14 cs 7", "me regalas dos", "pa' llevar". Reconoce la jerga, las abreviaturas y los errores de dedo.
Ofrece el tamaño grande o el adicional una sola vez, como lo haría tu mejor vendedor. Y le recuerda al cliente lo que pidió la vez pasada.
Efectivo o pago en línea. El pedido pasa a cocina solo cuando la plata está confirmada.
Dirección, barrio, teléfono e indicaciones en un solo mensaje para pasárselo al domiciliario.
Tu panel
Cada pedido llega a tu celular con sonido. Lo despachas con un toque. Al final del día no tienes que acordarte de nada: está todo ahí.
Mz 14 Cs 7, Tamasagra 2
Al frente de la cancha
Así se ve en tu celular
Por canal, por hora y por medio de pago.
Para saber qué empujar y qué dejar de comprar.
Con su historial, para volverlos a buscar.
Se dañó la máquina o se acabó el hielo. Nadie pide lo que no hay.
El empleado despacha pedidos. Las ventas solo las ves tú.
Sin costo y sin riesgo
No tocamos tu número actual. Tu negocio sigue trabajando igual mientras tú pruebas con calma.
Tus productos, tus precios, tus horarios y tus zonas de domicilio. Nos lo pasas como lo tengas: una foto de la carta, un Excel o un PDF.
Le escribes desde tu propio celular, como si fueras tu cliente. Pide, cambia el pedido, equivócate a propósito. Pásaselo a tu familia y a tu equipo.
Pedidos de prueba, no reales. Ves cómo llegan, cómo se despachan y cómo quedan los informes. Ahí decides con el sistema funcionando al frente, no con una presentación.
Si al séptimo día no te convence, no pasa nada y no pagas nada. Si te convence, montamos tu número de verdad.
Inversión
La implementación la asumimos nosotros a cambio de un acuerdo de 12 meses. Si en los primeros 30 días decides que no te sirve, cancelas sin penalidad y sin pagar la implementación.
Cupos de lanzamiento: 3 negocios
Compáralo con lo que vale una persona medio tiempo solo para contestar mensajes. O con lo que te descuenta por pedido una aplicación de domicilios. Aquí el cliente sigue siendo tuyo, la plata entra directo a tu cuenta y nadie se queda con un porcentaje de tus ventas.
El bot se presenta como asistente desde el primer mensaje, porque mentirle al cliente sale caro. Lo que la gente valora no es creer que hablan con una persona, sino que les respondan ya. Y cuando alguien quiere hablar contigo, el bot lo pasa de inmediato.
No puede. La inteligencia artificial solo interpreta lo que el cliente escribe; los productos, precios y totales los arma el sistema con tu catálogo. Si pides algo que no existe en tu carta, responde que no lo manejas.
Durante la prueba no. Para salir al aire se necesita un número conectado a la plataforma oficial de WhatsApp Business de Meta. Puede ser el tuyo o uno nuevo, y nosotros te acompañamos en todo el trámite y en avisarle a tus clientes.
El panel está hecho para el celular, con botones grandes y en español sencillo. La capacitación toma unos diez minutos. Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto.
Sí. Para catálogos grandes el sistema busca el producto en tu base de datos en lugar de aprendérselo, y confirma marca y presentación cuando hay varias opciones parecidas. Se cotiza aparte según el tamaño del catálogo.
Tú. Tu base de clientes y tus pedidos son tuyos y te los puedes llevar en cualquier momento. No vendemos ni compartimos esa información.
Siguiente paso
La demostración toma diez minutos: le escribes tú, desde tu celular, y ves el pedido aparecer en el panel. Sin presentaciones ni compromiso.
+57 301 307 3550
COMANDIA · Automatización de ventas por WhatsApp
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Hecho en Colombia, para negocios colombianos.